martes 13 de enero de 2009

Fuera de foco (Parte I)

A veces he sentido que no pertenezco a este mundo o es posible que haya nacido en una época que no me correspondía. Sé que mi falta de relaciones interpersonales, especialmente con el género femenino ha hecho de mí una persona tímida y retraída hasta cierto punto. Sin embargo, haciendo un análisis de la situación actual debo decir que he cambiado en muchos aspectos, podría incluso decirse que para mejor aunque también podría afirmarse lo contrario. En esta serie de post bajo este título, contaré un poco acerca de mis experiencias como universitario, aquellas claro que merezcan la pena ser contadas porque ellas han hecho de mi parte de lo que soy ahora.

¿Qué estudio? Esa fue la pregunta que me hice más de una vez antes de postular. La verdad no tenía la más mínima idea de que es lo que iba a hacer de mi vida una vez acabase el colegio. Mi única meta en ese entonces era sobresalir ocupar con un buen puesto. Había sido educado y mentalizado para ese fin. Debido a que los exámenes de ingresos estaban a la vuelta de la esquina decidí tomar uno test vocacional, luego de lo cual como resultado, el psicólogo me dijo que lo mío eran los números, que me desenvolvería mejor dentro de una carrera de ingeniería. Fue así que les dije a mis padres que quería postular a la PUCP para la carrera de Ingeniería Informática. Si bien gozábamos de una seguridad económica, el hecho de mantener los estudios de un hijo en una universidad particular no era una idea muy agradable para mi padre. Mi madre en cambio estaba feliz y estaba dispuesta a cualquier sacrificio con tal que yo tuviese una buena educación.

Años antes de postular, había llevado unos cursos en la UNI, aquellos famosos cursos vacacionales de computación. El desorden, la falta de interés de los profesores, la paupérrima infraestructura hizo que mi ideal de una universidad se fuese abajo. Esta idea cambió cuando conocí la PUCP. Creo que una de las pocas cosas de las cuales puedo estar seguro, es que aquel lejano día, aún con menos de 15 años, que entré a la PUCP debido a un concurso de matemáticas, me enamoré de ella, de su comedor, de su orden, de la gente que por ahí paseaba, a pesar que ese día también, las aguas con las que regaban las áreas verdes desprendía un olor nauseabundo. Podría decirse que fue un como un amor a primera vista, para mi fue la reivindicación de lo que era y debía ser una universidad.

En ésta ocasión he colocado un vídeo de una de las canciones que más escucho en estos días. La canción es "Just Like Heaven" del grupo The Cure, la letra es simplemente genial acompañada de una melodía que la hace mejor aún. Espero les gusté tanto como a mí y si algún día tienen ganas de escuchar buena música, les recomiendo el Yacana Bar, no se arrepentirán.


3 Comentaron:

davidz dijo...

me acerque a thecure con lovesong (ni esperanza, ni fe.. amor?), con justlikeheaven fue como encontrar el otro camino, apacible, floreado, que para mi completa a la otra cancion y lo que es thecure. Cuando pienso en mi, la certeza de una tristesa irremediable, cuando pienso en ella, la sonrisa limpia al cielo. Tristesa y alegria al mismo compas, en una cancion.

davidz dijo...

carajo y se puede bailar.

Yvonne dijo...

La cosa es cambiar y no ser la misma planta de siempre ;)