viernes 30 de diciembre de 2011

2011

Ya se acaba el 2011, un año que para mi ha estado lleno de experiencias buenas, malas, graciosas, irónicas, alegres, tristes, etc. Este año lo comencé teniendo un solo objetivo; un objetivo de principios de año que afecto el transcurso del mismo.

El 2010 lo despedí en una playa en Punta Hermoza, específicamente en una discoteca de cuyo nombre a veces prefiero no recordarme, resultado de ello: nuevamente perdí un celular de la empresa, mi billetera y algo de mi ya resquebrajada dignidad. Aunque dicha experiencia me permitió trazarme un solo objetivo, que este 2011 iba a tener enamorada, no importase la manera, la forma o el medio. Obviamente, no resulto bien. Conocí a una chica muy especial e incluso creo que llegué a enamorarme sin embargo no era recíproco y por lo tanto lo mejor era dar un paso al costado y dejar que las cosas siguiesen.

Muchas cosas nuevas pasaron. Cambié de puesto de trabajo y gracias a ello pudo conocer a nuevas personas, redescubrir nuevas amistades, afianzar algunas y también por el otro lado tener en cuidado con aquellas personas no tan buenas por decir lo menos.

Entre las nuevas personas que conocí, destaco a 2 chicas que han sido muy importantes para mí. A mi que me no me gusta hacer vínculos con personas nuevas, me cuesta decirlo pero ellas han hecho que maduré y crezca en varios aspectos. Una trabajó junto a mí durante un breve y corto lapso de tiempo pero como dicen a veces el tiempo no importa para conocer a las personas. La otra actualmente trabaja conmigo y es una persona que le encanta hablar pero que también sabe escuchar y para eso están los amigos no es cierto, para apoyarnos en los buenos y malos momentos, ¿no es cierto?.

Mis amigos de siempre también han estado ahí, apoyándome, aconsejándome y sobretodo soportando mis malos hábitos.

A todos los que hicieron posible este año 2011, gracias! Les debo un 2011 para recordar!